El sol y la piel - Dra Clemencia Duque Vera

Por Clemencia Duque Vera
Cirujano Plástico

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Las radiaciones ultravioletas del sol son el agente productor de cáncer más importante de nuestro ambiente natural.
La radiación ultravioleta produce mutaciones acumulativas en el ADN de la célula y muerte celular. La luz ultravioleta está compuesta por tres tipos: UVA – UVB – UVC. Los UVB, son las más nocivos para el ADN de la célula, produciendo arrugas prematuras, manchas, quemaduras y cáncer.

La radiación ultravioleta también, produce inmunosupresión del sistema inmunológico de la piel, causando envejecimiento prematuro. El sol, atraviesa todas las capas de la piel, destruyendo el sistema elástico constituido por el colágeno y la elastina, produciendo que la piel pierda su firmeza y se cuelgue. La mejor manera para llevar el proceso de envejecimiento más lentamente y en mejores condiciones es la protección solar.

Entonces, ¿cómo protegerse del sol?

Hay que tener en cuenta que hay regiones geográficas que presentan una mayor concentración de radiación ultravioleta, como el trópico en el que vivimos, sabiendo que ya hay un gran detrimento de la capa de ozono que es la que nos protege de estas radiaciones. Las superficies reflectoras como el agua, la arena, la nieve y el cemento, aumenta la exposición hasta en un 85% adicional.

El uso de los protectores solares con factor de protección mayor de 30 es indispensable en todos los seres humanos a partir de los 6 meses de edad. Debemos usar protector solar todos los días de por vida, esté haciendo sol o no en todas las áreas de la piel expuestas al sol -cara, cuello, orejas, antebrazos, etc. – con repetición cada cuatro horas, porque la duración que ofrecen estos protectores por ahora no es mayor.

Se debe usar también ropa para la protección solar, gafas y protector solar en labios y evitar la exposición al sol entre las 9 de la mañana y 4 de la tarde.

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Es importante saber que, aunque en un día no parezca estar haciendo mucho sol, siempre hay radiación ultravioleta que atraviesa las nubes y nos daña la piel, y de la misma manera las lámparas de la casa, oficina, luz emitida por celulares, computadores, y de más artefactos, también emiten radiaciones que dañan nuestra piel.